A través del juego que titulamos “Un laberinto en derechos”, este viernes 8 de marzo de 2024 en el colegio LESTONNAC de Barranquilla, se creó un escenario para fortalecer el protagonismo de niñas y adolescentes en la lucha por los derechos de las mujeres y la equidad de género.
En el ámbito del proyecto ‘Prevención de la violencia de género, protección y empoderamiento del derecho a una vida libre de abusos en niñas, adolescentes y mujeres adultas del barrio El Bosque de Barranquilla, Colombia’ (apoyado la Diputación de Granada y los Ayuntamientos de Andonain y Tudela) cada estudiante estuvo invitada a situarse como defensora de los derechos de las mujeres y actuar como representante de la generación de la equidad.
La inciciativa tuvo como objetivo resignificar los derechos de las mujeres considerando las voces de niñas y adolescentes en la exigencia de sus derechos, de acuerdo con el Artículo 12 de la Convención de los derechos del niño sobre su derecho a ser escuchados.
Algunos testimonios de las niñas:
“Más que un aprendizaje, hoy viví una experiencia de reflexión y admiración al ser consciente de que cada vez somos más las niñas y adolescentes que nos damos cuenta del entorno tan machista y patriarcal en el que nos encontramos. Cada vez somos más las que luchamos y queremos un mundo mejor. Nos estamos formando y educando para ser la generación del cambio en cuanto a los derechos de las mujeres. Hoy aprendí que no hay acción pequeña que no genere un cambio, hoy aprendemos para mañana aplicar lo aprendido.»
“Todo lo que aprendo influye en mi proyecto de vida porque me impulsa a ser una persona más consciente de las injusticias, a buscar la igualdad en todos los ámbitos y apoyar a otras mujeres en su camino hacia el empoderamiento y el cambio (…) también reflexionar sobre los desafíos que aún persisten y renovar nuestro compromiso con la equidad”
“Ser colombiano es complicado, ser joven colombiano es mucho más complicado, pero ser mujer, joven y colombiana es muchísimo peor porque existen demasiadas brechas de género que limitan ese espíritu combativo que tenemos dentro de nosotras y nos impiden demostrar lo que somos, lo que valemos. Pero si queremos que cambien las cosas, tenemos que hacer hasta lo imposible por lograrlo y algún día poder decir SOY LIBRE. Hoy todavía, tenemos que seguir luchando para que en un futuro podamos vivir tranquilas y sin miedo”.
“Gracias a la formación que he recibido se ha desarrollado en mi el empoderamiento femenino, la capacidad de autodeterminación, la mejora de mi autoestima, aprender a decir NO; entender que muchas cosas que en la sociedad y en mi vida diaria parecían normales no lo son. He aprendido que el único límite que tengo como adolescente se puede eliminar al levantar mi voz y luchar por aquellos derechos que poseo como mujer y que aún no han sido reconocidos”.








“Me gustaría haber participado como defensora de derechos humanos en la Convención Belém do Pará porque el tema principal fue la prevención, sanción y erradicación de la violencia contra la mujer. Me parece una de las convenciones más importantes y relevantes para conseguir una sociedad más equitativa, en donde las mujeres no seamos maltratadas y abusadas. El tema de esta convención es de gran importancia para prevenir los feminicidios, las agresiones sexuales, verbales y físicas a la mujer”.
“Hoy aprendí a ser una mujer empoderada, que no se sentirá minimizada ni juzgada por sus buenas decisiones, aprendí que debo compartir los conocimientos que tengo sobre derechos de las mujeres y equidad de género a muchas personas para que también se sientan invitadas a ser valientes y a luchar por un mundo mejor para todas y todos”.
“Todo lo que nos han proyectado nos da un reflejo que nos lleva a una utopía , a una manera de querer un cambio. Nos han formado como líderes, nos han llevado a conocernos desde el interior, a reconocer nuestro potencial, a saber lo que valemos, hasta donde queremos llegar y lo que tenemos que luchar para conseguirlo. Esto incide mucho y nos ayuda a formarnos como mujeres ‘open mind’ y estar dispuestas al cambio. La meta es dejar alzada la voz de toda una comunidad que pide igualdad”
“Lo más importante de hoy fue escuchar activamente a las demás para comprender sus perspectivas y fomentar un diálogo respetuoso y constructivo. Los aprensizajes sobre la igualdad de oportunidades, el respeto a la diversidad y la lucha contra la discriminación de las mujeres inspiran mi proyecto de vida para ser una defensora de los derechos de las mujeres y trabajar por una sociedad más justa e inclusiva.”
“Me sentí participando en la Convención sobre la Eliminación de todas las formas de Discriminación contra la mujer, con el fin de lograr que tengamos los mismos derechos y las mismas oportunidades que los hombres y para que las leyes tengan en cuenta las necesidades de las mujeres y nos protejan en el trabajo, la escuela y en la política. Quiero unirme a otras personas que defienden los derechos de las mujeres para que haya un cambio real en todo el mundo.
Si nosotras nos comprometemos, tenemos el poder de influir si los demás ven nuestras luchas y nos unimos para transformar nuestra realidad”.